En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, me parece importante hablar sobre algunas señales que nos pueden ayudar a saber si el bebé está tomando la teta de manera correcta.
La lactancia es un proceso de aprendizaje, tanto para el bebé como para la mamá, y observar algunos detalles puede hacer una gran diferencia para vivir esta etapa con más información y tranquilidad.
Una de las primeras cosas a tener en cuenta es la prendida. Es importante que el bebé pueda agarrarse bien de la aréola y no solo del pezón, porque si se prende únicamente del pezón puede lastimar y generar dolor. También es clave observar que los labios estén bien evertidos, es decir, hacia afuera, para favorecer una toma más cómoda y efectiva.
Otro punto importante es la frecuencia. Muchas veces se habla de lactancia a libre demanda, pero también es una libre demanda controlada. En general, se recomienda que el bebé realice no menos de 10 a 12 tomas en 24 horas.
Por último, es fundamental prestar atención a la deglución. Durante la toma, deberíamos poder ver y escuchar al bebé tragar. Esa es una señal importante de que se está alimentando.
Si la prendida duele, si sentís molestias o si notás que el bebé no se está alimentando correctamente, lo mejor es consultar con un profesional para que pueda observar cómo se está dando la toma y acompañar el proceso.
La lactancia materna también necesita apoyo, información y acompañamiento. Cada experiencia es distinta, y contar con una mirada profesional puede ayudar a transitarla con más confianza y cuidado.




