Durante el embarazo, si se trata de un embarazo de bajo riesgo, se recomienda realizar al menos tres ecografías: una por cada trimestre. De todas formas, la frecuencia y el momento indicado siempre deben ser consensuados con el equipo de salud que acompaña la gestación.
La primera ecografía suele realizarse entre la semana 11 y la 14, la segunda entre la semana 20 y la 22, y la tercera aproximadamente alrededor de la semana 30.
Las ecografías permiten obtener información muy importante durante el embarazo. En primer lugar, ayudan a confirmar la edad gestacional y la fecha probable de parto. Además, permiten evaluar el correcto desarrollo del bebé a lo largo de la gestación, la maduración de la placenta y el líquido amniótico.
En cuanto al primer control, lo ideal es realizar la primera ecografía a partir de la sexta semana si es por vía transvaginal. En cambio, si se realiza por vía abdominal, lo recomendable es hacerla a partir de la octava semana.
También puede suceder que, al momento de realizar la ecografía, todavía no se vea alguna estructura del embrión. En esos casos, se recomienda repetir el estudio aproximadamente a los diez días.
Cada embarazo es diferente, por eso es fundamental realizar los controles indicados y consultar siempre con el equipo médico para transitar esta etapa con más información, cuidado y tranquilidad.



